martes 11 de marzo de 2008

"Pasos" (Performance)






Esta es la documentación fotográfica de mi performance "Pasos" en su primera edición, Playa de San Lorenzo, Gijón. La obra tiene un tanto la función pedagógica de llamar la atención al distraido transeunte sobre la tremenda importancia que tiene atender a cada paso en nuestra vida. En el budismo Zen hay una meditación caminando que se llama Kinin, se camina lentamente sin pensar en otra cosa que no sea el acto energético de dar los pasos con todo el peso de nuestro cuerpo y nuestra conciencia. Si cuando caminan recuerdan hacerlo con atención esta sencilla obra habrá cumplido su propósito.
Agradecimientos: A Rose Goodwin que cuidadosamente hizo las fotografías.

2 comentarios:

gorrión dijo...

...mi querido muy querido amigo Rubén! me parece una intervención artística fantástica . Según miraba las fotos ( me recreé en ellas varias veces ) sentí que en esas imágenes había una carga profunda de reflexión , pero también de paz y tranquilidad que llegaban hasta mí de varias maneras ; el lugar elegido ; esas piedras que quedan en cada huella dejada por cada paso de tus pies hasta el punto de que se llega a ver un camino trazado... A mí me hizo pensar que además de las huellas de las pisadas también los seres humanos somos capaces de dejar tras de nosotros el rastro de nuestros actos , palabras y pensamientos ; siendo éste el camino que al fin al cabo marcará nuestra trayectoria en el pasado , pero también nuestra dirección futura como seres vitales .
No quiero llenar de palabras lo que con sólo mirar tus imágenes se puede entender : a mí, como toda tu obra ME ENCANTÓ!!..me parece sencillamente todo un MANGO de obra artística y espiritual! ;-)
Mi enhorabuena y gracias por compartirlo!! Un fuerte abrazo desde Camagüey - Gijón!

GerardoFilosofo dijo...

Aquí veo un Rubén germinador. Si, germinador! Con esto quiero decir que me enfrento a un Rubén en proceso de simbiosis y de un dialéctica sublime que va en contra de todos los airados remolinos del Ángelus Novus de Paul Klee, ósea de la plástica y el arte actual. Se destila un aire original, un artista con un dominio propio, corpulento en sus ritmos de ideas, pero también como los filósofos del Zen o el gran Epicuro del Jardín, es un artista disciplinado, un artista rectilíneo (como comprobamos en sus huellas en línea). Aunque debo decir que soy mas fiero entusiasta de los lienzos monocromáticos y de esas obras "telúricas" que he podido ver los últimos meses, siento que en este performance el aura del arte va a sublimarse con la tierra misma, con el mar, con las huellas de la arena. Como en Mendieta, el artista se vuelve tierra, palabra y sangre. Sangre de huesos y tierras compartidas con el recuerdo. Puedo recordar al mirar a Rubén dando sus pasos encorvado, los famosos, tal vez muy famosos, versos de Antonio Machado: "caminante no hay camino". Veo con este performance, que la obra deja de ser una obra de arte por si misma, deja de ser la obra monumental y atemporal, y que se va creando un pedazo de lo que hoy en día llamaríamos el "conceptual machinery" de Rubén para una estética individualista del futuro. Es en esta obra lo que sin duda, como torbellino de arena que destila el salitre, se va fomentando la enhiesta obra de mi compatriota y amigo Rubén Fuentes. Ser hombre y percibir la belleza de lo cotidiano es el propósito de cada arista. Los pasos son análogos al constante "flux" de Heráclito, que sin decir mas, son los pasos que dio el griego en la antigüedad y que los vuelve a dar este artista cubano por las lejanas aguas de San Lorenzo: lejanas porque no es pueril decir en cada huella dada esta Cuba, en cada huella están todos los azules del trópico y todas las transparencias de los sueños de Carlos Enríquez.